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18 de Abril de 2024 /
Actualizado hace 2 minutos | ISSN: 2805-6396

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Derecho concursal e impacto en el sector productivo

16 de Noviembre de 2023

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INSOLVENCIA

Alberto Preciado
Socio de Preciado Abogados

Alexandra Uribe Abisambra
Miembro del equipo de Derecho Comercial y Estrategias Corporativas de Preciado Abogados

La legislación colombiana que regula el régimen de insolvencia empresarial (L. 1116/06), en su artículo 1º, establece que tiene por objeto “la protección del crédito y la recuperación y conservación de la empresa como unidad de explotación económica y fuente generadora de empleo, a través de los procesos de reorganización y de liquidación judicial, siempre bajo el criterio de agregación de valor”. Es así como el derecho concursal regula situaciones de insolvencia empresarial y busca proteger tanto a los acreedores como a los deudores en el proceso de reestructuración o liquidación de una empresa.

En palabras de Francisco Jesús Moreno, en su artículo Las funciones del derecho concursal: tendencias actuales en el Derecho comparado: “El derecho concursal ha desarrollado una función conservativa de la empresa en crisis, principalmente, a través de instrumentos reorganizativos de los elementos que integran la empresa. Asimismo, el derecho de la insolvencia ha desempeñado una función represiva de los deudores que no pueden satisfacer de forma ordenada los créditos que asumen”[1].

El impacto del derecho concursal en el sector productivo es significativo. Está concebido para cuidar a las empresas, que se afectan directamente, así como a la economía en general. A continuación, exploraremos algunos aspectos clave de este impacto.

(i) Protección de empleados

Una de las causales de terminación legal de los contratos laborales es la prevista en artículo 61 del Código Sustantivo del Trabajo, literal e): “El contrato de trabajo termina: (…) e) Por liquidación o clausura definitiva de la empresa o establecimiento”. Es decir, el contrato laboral no puede continuar, pues desaparece el empleador. Esta forma de terminación no es justificada, ya que el trabajador no debe compartir los riesgos del empleador. 

El derecho concursal aborda la protección de los derechos de los empleados en caso de insolvencia de una empresa y es por esto que, de acuerdo con el artículo 31 de la Ley 1116 del 2006, es la primera categoría de acreedores. Esto es esencial para garantizar que los trabajadores reciban los salarios y beneficios que les corresponden y que no se vean perjudicados por la situación financiera de su empleador. Esta protección a los empleados es crucial para mantener la estabilidad en el sector productivo y preservar el bienestar de la fuerza laboral.

La insolvencia de una empresa puede obedecer a diversas circunstancias, como la mala gestión financiera, la competencia feroz, las crisis económicas o factores imprevistos y extraordinarios como una pandemia. Sin embargo, independientemente de la causa, los empleados son, a menudo, los que más sufren las consecuencias de la quiebra de una empresa. Por lo tanto, el derecho concursal se enfoca en varios aspectos clave para proteger a los trabajadores:

- Pago de salarios y beneficios pendientes: una de las principales preocupaciones es garantizar que los empleados reciban los salarios y los beneficios que se les adeudan. En muchos sistemas legales, los empleados tienen prioridad en el proceso de liquidación de activos, lo que significa que sus reclamos se atienden antes que los de otros acreedores.

- Continuación de la operación empresarial: en algunos casos, se puede permitir que la empresa continúe operando durante el proceso de reestructuración o quiebra. Esto ayuda a mantener los empleos y a proteger los intereses de los trabajadores, ya que la pérdida de empleo puede ser perjudicial, tanto a nivel individual como a nivel macroeconómico.

- Planes de retiro y fondos de pensiones: el derecho concursal también aborda la protección de los planes de retiro y los fondos de pensiones de los empleados. Se busca evitar que los fondos de jubilación de los trabajadores se vean comprometidos debido a la insolvencia de la empresa.

- Reasignación de empleados: en algunos casos, se pueden implementar medidas para ayudar a los empleados a encontrar nuevos puestos de trabajo o ser reasignados a otras empresas en el caso de cierres o reestructuraciones. Esto ayuda a mitigar el impacto de la insolvencia en los trabajadores.

- Participación de los empleados en el proceso de quiebra: el derecho concursal puede permitir la participación de los representantes de los trabajadores en las negociaciones y decisiones relacionadas con la reestructuración o la liquidación de la empresa. Esto garantiza que los intereses de los empleados se tengan en cuenta en el proceso.

La protección de los empleados en situaciones de insolvencia no solo es importante desde una perspectiva ética, sino que también contribuye a la estabilidad en el sector productivo y a la preservación del bienestar de la fuerza laboral en general. Cuando los trabajadores tienen la certeza de que sus derechos están protegidos, es más probable que mantengan la confianza en el sistema económico y que sigan siendo productivos, lo que, a su vez, contribuye a la recuperación de la empresa o a su transición ordenada en caso de quiebra. En última instancia, la protección de los empleados en el marco del derecho concursal es una pieza fundamental para el equilibrio y la justicia en el mundo empresarial.

(ii) Protección de los intereses de los acreedores

El derecho concursal establece un marco legal que garantiza que los acreedores tengan ciertos derechos y prioridades en caso de insolvencia empresarial. Esto es esencial para mantener la confianza. Se busca, principalmente, permitir la reorganización de la empresa en lugar de su liquidación. Esto beneficia a los acreedores al ofrecerles la posibilidad de recuperar una parte o la totalidad de sus créditos a lo largo del tiempo, en lugar de perderlo todo en un proceso de liquidación.

El sistema concursal requiere que el proceso de insolvencia o reestructuración sea transparente y que se rinda cuentas de las decisiones tomadas. Los acreedores tienen derecho a estar informados y a participar en las negociaciones y decisiones que afectan sus intereses, lo que contribuye a evitar prácticas fraudulentas y asegura que se tomen decisiones justas.

Es por esto que la Ley 1116, en su artículo 4º, esboza principios por los que se debe regir el régimen de insolvencia. Entre ellos, está el derecho a la información, lo que permite a los acreedores tener acceso a información de manera “oportuna, transparente y comparable, permitiendo el acceso a ella en cualquier oportunidad del proceso”.

La protección de los intereses de los acreedores es esencial para mantener un entorno empresarial y financiero estable y confiable. Cuando los acreedores tienen confianza en que sus derechos serán respetados en situaciones de insolvencia, se estimula la inversión y el crecimiento económico. El derecho concursal desempeña un papel clave en este proceso, al establecer un marco legal que equilibra los intereses de todas las partes involucradas y promueve la integridad y transparencia en los procesos de insolvencia.

(iii) Fomento de la reestructuración empresarial

El derecho concursal busca no solo liquidar empresas en quiebra, sino, ante todo, fomentar su reestructuración. Esto definitivamente tiene un impacto positivo en el sector productivo: permite que las empresas con problemas financieros encuentren soluciones y continúen operando.

Al permitir que las empresas encuentren soluciones a sus problemas económicos en lugar de cerrarlas o liquidarlas de inmediato, se protegen empleos, se minimiza la interrupción en la producción y se estimula la recuperación económica.

La reestructuración no solo beneficia a la empresa en cuestión, sino que también tiene efectos positivos en toda la economía y en la comunidad en la que opera la empresa.

(iv) Impacto económico a largo plazo

El funcionamiento adecuado del derecho concursal es esencial para mantener la confianza en el mercado. Cuando las empresas saben que existen mecanismos legales para abordar situaciones de insolvencia están más dispuestas a asumir riesgos empresariales, lo que puede impulsar la innovación y el crecimiento económico a largo plazo.

Así, el derecho concursal desempeña un papel fundamental en la protección de los intereses de los acreedores, la reestructuración empresarial, la protección de empleados y el mantenimiento de la estabilidad económica.

Su impacto en el sector productivo es significativo, ya que influye en la toma de decisiones empresariales y en la confianza en el sistema financiero. Un marco legal efectivo y equilibrado en el ámbito concursal es esencial para fomentar el crecimiento sostenible y la estabilidad económica en cualquier sociedad.

 

[1] Moreno Buendía, Francisco Jesús. Las funciones del derecho concursal: tendencias actuales en el derecho comparado, inc. 23, pág. 3 (2021)

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