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“La selección objetiva de servidores judiciales necesita más herramientas”

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“La selección objetiva de servidores judiciales necesita más herramientas” (Humberto Pinto)

En medio de una aguda crisis en el sistema judicial, que ha llevado a que muchos cuestionen las calidades y cualidades éticas y profesionales de algunos funcionarios y exfuncionarios de la Rama Judicial, existen administradores de justicia que sobresalen por su gestión, dedicación y formación.

 

Néstor Javier Calvo Chaves es uno de ellos. No solo es el magistrado en propiedad más joven de la jurisdicción de lo contencioso administrativo, sino que, además, ha sido merecedor de reconocimientos que enaltecen “sus invaluables calidades intelectuales, personales y funcionales”, según lo resalta un aparte de la resolución que, en el 2014, fue proferida por el Consejo Seccional de la Judicatura del Valle del Cauca, al otorgarle una mención especial, por su labor como servidor.

 

ÁMBITO JURÍDICO: ¿Cómo debe ser la gestión de un operador judicial para alcanzar un reconocimiento que gira en torno a la “dedicación continua, pulcritud y prestancia, que merecen ser señalados como ejemplo de devoción al servicio de la justicia”?

 

Néstor Javier Calvo Chaves: Considero que una adecuada gestión de un despacho judicial involucra, como mínimo, componentes de empoderamiento, direccionamiento ejecutivo, selección objetiva de equipos de trabajo y distribución especializada de funciones. El juez empoderado debe realizar un diagnóstico permanente de la situación del despacho judicial, a través del control integral de recursos, actividades y procesos, a fin de tener un pleno conocimiento del mismo. Se ha mostrado al juez como director del despacho, pero la productividad de este exige que también se involucre de manera directa en la sustanciación de los procesos judiciales. La designación de los empleados a través de concursos de méritos o selección objetiva, alejada del nepotismo o el tráfico de influencias, permite una mejor conformación de las plantas de personal. Finalmente, la multiplicidad de asuntos requiere que las tareas sean especificadas y asignadas según los perfiles del equipo de trabajo.

 

Á. J.: ¿A qué retos se ha enfrentado por ser el magistrado en propiedad más joven de la jurisdicción de lo contencioso administrativo?

 

N. J. C. C.: El primero de ellos se ha referido a una labor de convencimiento y posicionamiento frente a los compañeros de trabajo, ya que, en algunas ocasiones, se observa a la juventud como sinónimo de inexperiencia o terquedad. Y, en segundo lugar, tolerar y superar prácticas anticuadas en los procesos de trabajo que rechazan el uso de herramientas tecnológicas y la horizontalidad en las relaciones laborales, que invocan la falta de eficiencia y eficacia de la labor judicial por la alta demanda de justicia.

 

Á. J.: Un concurso de méritos fue el que lo condujo a ser magistrado del Tribunal Administrativo de Cundinamarca. Sin embargo, ¿cree que modalidad de selección requiere de alguna reforma?

 

N. J. C. C.: Algo tengo claro: los concursos de méritos me permitieron, primero, ser juez y, ahora, magistrado, sin ellos no lo hubiese sido. La selección objetiva de empleados y funcionarios judiciales requiere de más herramientas en Colombia. Por ejemplo, para la designación en cargos de carrera que se encuentran en provisionalidad transitoria, la normativa también debe establecer la obligación de acudir a registros y listas de elegibles y restringir la discrecionalidad, que, en la actualidad, tienen las altas cortes, los tribunales y los jueces para cubrir esas vacantes. Así mismo, considero que se deben reducir los cargos de libre nombramiento y remoción en las corporaciones judiciales.

 

Á. J.: La justicia afronta una de sus peores crisis por el tema de corrupción. ¿Cómo se combate esa dificultad y se mejora esa imagen desde un despacho judicial?

 

N. J. C. C.: Creo que son muchas las cosas que se pueden hacer desde un despacho judicial para mejorar la imagen de la Rama Judicial. Prácticas como el cumplimiento de los horarios de trabajo, el uso racional y justificado de los permisos, el debido uso de los recursos físicos, la celeridad en las actuaciones judiciales, la debida argumentación y coherencia de las decisiones judiciales, la selección objetiva de los empleados y la interacción mínima de funcionarios y empleados judiciales con autoridades administrativas constituyen evidencias de honestidad en la labor que se realiza en los despachos judiciales.

 

Á. J.: La academia también hace parte de su trayectoria profesional. ¿Cree que desde allí es más fácil inculcar valores éticos a los profesionales del Derecho?

 

N. J. C. C.: La formación que adquirí en el ejercicio docente fue la que me permitió tener un buen desempeño en los concursos de méritos para llegar a la Rama Judicial. Tuve, además, la oportunidad de ejercer como directivo docente y participar activamente en procesos de acreditación de calidad de la educación superior, en los que se exigía una formación integral del estudiante de Derecho en lo jurídico, lo humanístico y lo ético. La formación jurídica y humanística se solventa fácilmente con los contenidos inmersos en los currículos, pero, en lo concerniente a la formación ética, la universidad se enfrenta a una gran dificultad, por cuanto dicha formación se adquiere desde la familia, el colegio y el contexto particular del estudiante de Derecho, teniendo la academia una intervención tardía en actitudes que ya se tornan irreversibles o un impacto inofensivo frente a comportamientos dañinos del ser humano, que deben ser tratados por la sociedad en su conjunto.

 

Néstor Javier Calvo Chaves

 

Estudios realizados: es abogado y especialista en Derecho Administrativo y Derecho Constitucional de la Universidad Libre (Seccional Pereira) y magíster en Derecho de la Universidad de Manizales. Actualmente, es candidato a Doctor en Derecho de la Universidad Libre (Seccional Bogotá).

 

Cargos desempeñados: trabajó como docente de pregrado y posgrado, Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Cooperativa de Colombia (Seccional Cartago) y Juez Primero Administrativo Oral de Cartago (Valle del Cauca).

 

Ocupación actual: magistrado de la Subsección A de la Sección Segunda del Tribunal Administrativo de Cundinamarca.

 

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