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- ÁMBITO JURÍDICO – FIN DE SEMANA

Curiosas penas alternativas a la prisión alrededor del mundo

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Curiosas penas alternativas a la prisión alrededor del mundo (Shutterstock)

Catalina Albornoz De la Cuesta

Redactora

 

En medio de un marcado populismo punitivo, presente en la mayoría de países, existen jueces que han vuelto virales sus curiosas formas de “sancionar” delitos y otros comportamientos contrarios a la ley. Aunque han sido objeto de fuertes críticas por parte de algunos, bajo el argumento de “burlar” el ordenamiento jurídico, para otros, en cambio, sus decisiones resultan justas, proporcionales y con un fin resocializador imposible de lograr en los centros carcelarios.

 

Justamente, gracias a diferentes medios de comunicación se han podido conocer casos en donde funcionarios judiciales de otras latitudes defienden la idea de no castigar con cárcel todas las conductas penales, sobre todo cuando los acusados son personas sin antecedentes o cuando se enfrentan a actuaciones libres de violencia.

 

Ejemplo de ello es la condena que un juez de Louisiana (EE UU) le impuso a un grupo de adolescentes por robar un pájaro de una tienda de animales, obligados a escribir 2.500 veces la oración “no haré más tonterías”. O el caso de un sacerdote a quien un juez chileno lo condenó a recitar siete salmos todos los días durante tres meses, como castigo por estacionar su auto en un lugar prohibido.

 

Inclusive, llaman la atención sanciones como las que usualmente profiere un juez de Ohio (EE UU) cuando enfrenta a quienes son encontrados manejando en estado de embriaguez: ordena la descarga de una aplicación de servicio de vehículos privados, como condición para salir libre bajo palabra.

 

Hay otro tipo de decisiones judiciales que, más que insólitas, pueden calificarse como educativas y compasivas, situación que poco a poco ha logrado que quienes claman por llevar a la cárcel a toda clase de infractores entiendan que no todos los delitos son merecedores de ese castigo.

 

Dos jueces, Emilio Calatayud y Frank Caprio, conquistaron a las redes sociales y a través de ellas han podido difundir una visión alternativa de la justicia.

 

 

Sentencias educativas

 

Emilio Juan Ildefonso Calatayud Pérez es un juez de menores de Granada (España) desde hace 37 años y es reconocido por sus sentencias ejemplares, tal vez, debido a la experiencia que vivió mientras estuvo internado en un colegio con fama de estricto correccional, al que su padre lo llevó por “revoltoso”. 

 

Una de las condenas más recientes, y que se difundió por toda España, obligaba a un adolescente que hurtó de una peluquería 600 euros y un secador de pelo a aprobar el curso de estilista y, para comprobar que así fue, lo hizo comprometerse a cambiarle el look una vez finalizado, para que, basado en el resultado, decidiera si era viable dar la pena por cumplida.

 

Solo hasta el pasado mes de junio se conoció el desenlace de esta historia: el recién graduado peluquero, con manos temblorosas y en medio de un largo silencio, dejó satisfecho al juez, quien, por ello, se abstuvo de pedirle a la Fiscalía que lo acusara de desobediencia.

 

 

Sin embargo, este no es el único caso que ha hecho sobresalir al togado, quien, desde hace ya un tiempo, también es considerado como toda una autoridad en el tema de la educación. Tanto así que son constantes las charlas que brinda ante diferentes auditorios, haciendo ver la importancia del rol de los padres en la vida de las nuevas generaciones y su responsabilidad en los comportamientos delictivos de esta población.

 

Todas sus sentencias giran alrededor de un solo lema: “los delitos se pagan sirviendo a la sociedad”.

 

Aquí algunas de sus decisiones:

 

Hechos

Condena

Un joven de 20 años, que inició su carrera delictiva a los 13 en medio del uso de las drogas y el hurto, fue conducido frente al juez Calatayud por conducir su motocicleta sin el seguro obligatorio.

Luego de conocer la pasión del procesado y sus grandes habilidades para el dibujo, fue condenado a 50 horas de trabajo, durante las cuales debía realizar un cómic en donde ilustrara las razones de su condena.

 

Además, le impuso visitar la planta de traumatología del Hospital de Granada (España), para que pudiera ver a los lesionados por accidentes de tránsito.

 

El resultado, satisfactorio para todos, fue una tira cómica de 15 folios.

En abril del 2014, un hacker fue procesado por revelar la información extraída ilegalmente del sistema informático de una empresa de Granada, causando daños por valor de 2000 euros.

Calatayud lo condenó a impartir 100 horas de clase de informática a otros jóvenes en un centro escolar de Madrid (España), lugar de residencia del acusado.

Un menor de 16 años fue acusado de conducir de manera temeraria y sin licencia por las calles de la localidad de Granada (España), un hecho que fue denunciado por varios vecinos.

El juez de menores lo obligó a acompañar durante 100 horas a una patrulla de la policía local.

 

Los resultados positivos sobre los jóvenes a los que Calatayud ha condenado sin necesidad de recluirlos en centros especializados han motivado a que otros jueces de ese país emulen sus controversiales métodos. La magistrada Reyes Martel, titular del Juzgado de Menores 1º de Gran Canaria (España), por ejemplo, condenó a varios adolescentes a caminar la ruta canaria del Camino de Santiago, tal y como ya había hecho en otra oportunidad el juez Emilio, a cambio de no ser internados en un centro de internamiento por haber cometido delitos patrimoniales o actos de violencia intrafamiliar.

 

 

 

 

Sentencias con sentido común

 

Frank Caprio, con 80 años de edad, es un juez municipal de Rhode Island (EE UU) que se hizo conocido por protagonizar Caught in Providence, un documental de televisión en el que se presentan algunas de sus audiencias. Si bien muchos piensan que se trata de un show más, lo cierto es que todo lo que se trasmite es real.

 

Su hermano tuvo la idea de grabar las sesiones del juez desde hace unos 20 años, seguro de que lo que ocurría dentro del recinto podría llamar la atención de la gente. Y no se equivocó.

 

Aun cuando los casos que atiende se centran, esencialmente, en contravenciones, como infracciones de tránsito y otras faltas menores, allí intenta aplicar la ley desde un punto de vista humano, teniendo en cuenta las circunstancias específicas de los llamados a comparecer a juicio y reconociendo que todos los individuos pueden tener un mal día.

 

Seguramente, su comportamiento como funcionario está influenciado por la impactante experiencia que vivió en su niñez, cuando su abuelo fue arrestado por participar en una pelea, una noche mientras jugaba a las cartas con unos amigos.

 

Según el diario El País, Caprio recuerda que su abuela “suplicó al juez para que no lo mandara a prisión (…). El juez pidió al hijo que se acercara, como hace él ahora, y le explicó que lo mandaba de vuelta a casa con la familia porque consideraba que era un buen hombre que tuvo una mala noche. Pensó que era más importante que siguiera trabajando para mantenerlos”.

 

 

Estas son algunas de sus decisiones con más clics en las redes sociales:

 

HECHOS

CONDENA

Caprio recibe a señora con una deuda de 400 dólares por varias multas, que recibió por estacionar ilegalmente en la sede de la Seguridad Social. Entre sollozos, señala que no tenía esa cantidad debido a una desesperante situación económica que atravesaba desde el homicidio de su hijo.

Fue absuelta. Caprio consideró que ya había sufrido lo suficiente y le terminó perdonando toda la deuda junto con “los mejores deseos” y “la esperanza de que las cosas mejoren para ella”.

Un hombre se presentó en el juzgado por una infracción de tráfico acompañado por su hijo, de cinco años. Caprio le pidió al pequeño que subiera y le ayudara a decidir el monto de la multa de su padre: “Tengo tres opciones: puedo multarle con 90 dólares, con 30 dólares o no multarle nada, ¿qué debería hacer?” El menor optó por la opción intermedia, ante la sorpresa de los asistentes. (Aquí el video)

Fue absuelto con la condición de llevar a su hijo a desayunar, teniendo en cuenta que el pequeño había manifestado que aún no lo había hecho.

Una mujer fue procesada por estacionar su vehículo en una zona que está prohibida de ocho a 10 a. m. Ella aparcó dos segundos antes de las 10. (Aquí el video)

Fue absuelta, con el argumento que las 9:58 segundos estaba lo suficientemente cerca de las 10 de la mañana.

 

El famoso juez ha manifestado en diversas entrevistas que cree que se hizo viral “porque la gente perdió la fe en el gobierno y está acostumbrada a que las instituciones respondan con dureza, sin importar las circunstancias personales. Creo que yo debo tener en cuenta si alguien está enfermo, y si su madre murió y si tienen hijos que pasan hambre", dijo. "No llevo una placa bajo la toga. Llevo un corazón bajo la toga".

 

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