‘Legaltech’: cuatro tendencias que están rediseñando el Derecho
En el siglo XXI, la seguridad jurídica ya no depende solo de normas y tribunales. Depende también de la calidad de la infraestructura digital que respalda nuestras decisiones.Openx [71](300x120)
12 de Marzo de 2026

Fernán Ocampo
Presidente de LinkTIC
Durante años, el legaltech fue visto como una moda pasajera. Se hablaba de algoritmos que reemplazarían a los abogados, contratos generados automáticamente y despachos convertidos en laboratorios digitales. La narrativa simplificaba el fenómeno en una falsa elección entre tecnología o talento.
Hoy el debate es más realista. La cuestión ya no es si la tecnología impactará el ejercicio del Derecho, sino cómo está redefiniendo su estructura operativa. La transformación no es hipotética. El Future of Professionals Report 2024 de Thomson Reuters, basado en más de 2.200 profesionales de los sectores legal, tributario y de riesgo y cumplimiento, señala que los encuestados prevén que la inteligencia artificial (IA) podría ahorrarles cuatro horas por semana durante el próximo año y hasta 12 horas por semana en los próximos cinco años.
El propio reporte indica que esas cuatro horas equivalen, aproximadamente, a 200 horas anuales por profesional. Además, el 77 % anticipa que la IA tendrá un impacto alto o transformacional en su trabajo en los próximos cinco años, y el 79 % prevé mayor innovación en sus organizaciones.
No estamos ante un ajuste menor. Estas cifras describen un cambio estructural que puede entenderse a través de cuatro tendencias claras.
La primera tendencia es la automatización inteligente. Sistemas de revisión contractual basados en IA reducen tiempos de análisis de días a minutos. Plataformas de compliance integran monitoreo normativo, matrices de riesgo y alertas tempranas. La automatización no elimina el criterio jurídico; lo desplaza hacia tareas de mayor valor estratégico. La IA acelera la lectura, pero la responsabilidad sigue siendo humana. Cuando el sector proyecta ahorros de hasta 12 horas semanales, lo que se transforma no es solo la velocidad, sino la redistribución del tiempo y la manera de ejercer la profesión.
La segunda tendencia es la analítica de datos aplicada al Derecho. El análisis predictivo comienza a incidir en litigios, regulación y gestión corporativa. Conocer tiempos promedio de procesos, patrones jurisprudenciales o variables asociadas a sanciones administrativas deja de ser una curiosidad académica y se convierte en gestión basada en evidencia. El Derecho empieza a dialogar con la estadística. Sin embargo, el dato no sustituye el juicio. La interpretación normativa y la ponderación de derechos siguen siendo funciones humanas. La tecnología orienta; no decide por sí misma.
La tercera tendencia es la ciberseguridad jurídica. A medida que expedientes, contratos y bases de datos migran a entornos digitales, el riesgo deja de ser exclusivamente procesal y se convierte en tecnológico. El Cost of a Data Breach Report 2025, elaborado por IBM y el Ponemon Institute, revela que el costo promedio global de una brecha de datos es de USD 4,4 millones. Más revelador aún: el 97 % de las organizaciones que reportaron un incidente de seguridad relacionado con IA carecía de controles adecuados de acceso, y el 63 % no contaba con políticas formales de gobernanza de IA.
Estos datos evidencian una brecha entre adopción y control. La innovación avanza con rapidez; los marcos de supervisión no siempre evolucionan al mismo ritmo. Paradójicamente, el mismo informe indica que las organizaciones que hicieron uso extensivo de soluciones de IA en seguridad lograron ahorros promedio de USD 1,9 millones frente a aquellas que no las implementaron. La diferencia no está en usar o no usar tecnología, sino en cómo se gobierna. La IA sin reglas incrementa la exposición; la IA con supervisión adecuada fortalece la resiliencia.
La cuarta tendencia es regulatoria. En marzo de 2024, el Parlamento Europeo adoptó el AI Act, el primer marco regulatorio integral sobre IA con enfoque basado en riesgos. Este modelo establece obligaciones diferenciadas según el nivel de impacto potencial de los sistemas, especialmente en aplicaciones que puedan afectar derechos fundamentales o decisiones sensibles.
En distintas jurisdicciones, incluido Colombia, el debate ya se traduce en decisiones concretas. El Consejo Superior de la Judicatura expidió el Acuerdo PCSJA24-12243, mediante el cual fija lineamientos para el uso de IA en la Rama Judicial. El Acuerdo no prohíbe la tecnología ni la adopta sin límites. Exige supervisión humana, responsabilidad en la toma de decisiones y transparencia en el uso de herramientas basadas en IA. Reconoce que estas herramientas pueden apoyar la gestión judicial, pero no reemplazar la función jurisdiccional ni el criterio del juez.
Este enfoque es clave. La IA puede asistir en análisis documental o gestión de información, pero la decisión sigue siendo humana. La legitimidad del sistema judicial descansa en la responsabilidad de quien decide, no en el algoritmo que procesa datos.
El punto central es este: el legaltech dejó de ser un complemento operativo y empieza a convertirse en parte estructural del sistema. Ya no es una herramienta aislada que se incorpora cuando conviene, sino un componente que sostiene procesos, decisiones y controles. La automatización documental, el análisis predictivo y las herramientas generativas no solo aumentan eficiencia; están elevando los estándares de diligencia, trazabilidad y supervisión.
Sin embargo, la tecnología no reemplaza la responsabilidad humana. No asume la ponderación ética ni responde por la legitimidad de una decisión. La IA amplifica capacidades; el juicio sigue siendo humano. La ventaja no estará en quién adopte primero la tecnología, sino en quién logre integrarla con reglas claras, controles adecuados y supervisión constante.
En el siglo XXI, la seguridad jurídica ya no depende solo de normas y tribunales. Depende también de la calidad de la infraestructura digital que respalda nuestras decisiones.
Referencias:
- Thomson Reuters. (2024). Future of Professionals Report 2024.
https://www.thomsonreuters.com/en-us/posts/legal/future-of-professionals-report/
- IBM Security & Ponemon Institute. (2025). Cost of a Data Breach Report 2025: AI risks, shadow AI, & solutions.
https://www.ibm.com/reports/data-breach
- European Parliament. (2024, March 13). Artificial Intelligence Act adopted by Parliament.
- Consejo Superior de la Judicatura. (2024). Acuerdo PCSJA24-12243. Lineamientos para el uso de inteligencia artificial en la Rama Judicial.
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