El 4 de julio de 1991 el país vivió uno de los acontecimientos más importantes de su historia reciente, al unir en un solo propósito a distintos sectores de la sociedad colombiana. 25 años después, la Corte Constitucional dispuso una gran conmemoración de esta transcendental fecha para la vida jurídica del país, que contó con la participación de varios de los protagonistas de una época marcada por la violencia, el narcotráfico y el acuerdo de paz con el M-19.

 

La participación crucial de los jóvenes en los cambios políticos y sociales, el plebiscito y el proceso de paz en La Habana, así como las conquistas y deudas pendientes de la Constitución Política en este cuarto de siglo fueron los temas centrales de esta conmemoración, que se llevó en la Casa de la Convención de Rionegro (Antioquia), aquel lugar donde se promulgó la Constitución de los Estados Unidos de Colombia, en 1863, la que fue llamada la Constitución para ángeles.

 

Al evento asistieron el presidente de la República, Juan Manuel Santos; el expresidente César Gaviria Trujillo, exconstituyentes, exmagistrados de la Corte Constitucional, magistrados de las altas cortes y autoridades regionales y municipales.

 

En efecto, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, inauguró el evento diciendo que un cuarto de siglo después la Constitución de Política (C. P.) ganó la batalla contra la guerra, porque desarrolló su fin principal, que es la búsqueda de la paz.

 

De igual manera, señaló los más importantes aciertos de la Carta Política en este periodo histórico, como la legitimidad de las instituciones colombianas; la garantía de los derechos fundamentales y una democracia pluralista; las profundas transformaciones sociales, el fortalecimiento de los mecanismos de participación ciudadana y el uso racional de las armas por parte del Estado.

 

Asamblea Nacional

 

Por su parte, el expresidente César Gaviria, quien durante su Gobierno vio nacer a la nueva Constitución, expresó que este acontecimiento histórico fue una decisión clara y trascendental para el desarrollo del país en el siglo XXI.

 

Así mismo, manifestó que, en virtud del actual del proceso de paz, el país se encontrará con una paz imperfecta en la medida en que en ningún Estado “se han sentado las partes para negociar su estadía en la cárcel”. Adicionalmente, felicitó al presidente y reconoció que los acuerdos que se han dado a conocer de La Habana cumplen con todos los estándares internacionales.

 

Posterior al recuento histórico de la Séptima Papeleta, la marcha del silencio y el proceso constituyente, se  presentaron  algunos apartes del discurso de Álvaro Gómez Hurtado en la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente, en memoria de su trascendental participación para la consolidación de lo que es la Carta en la actualidad.

 

En la intervención de los demás expresidentes de la Asamblea, Antonio Navarro Wolff destacó que de todas las constituciones suscritas en Colombia la de 1991 es la más incluyente y democrática de la historia. Igualmente, resaltó que los mecanismos de participación establecidos han sido de poco uso y puso en consideración los más de 40 actos reformatorios de la Constitución.

 

A su vez, Horacio Serpa enfatizó que la C. P. “creó las condiciones para que se reinsertaran los insurrectos” y el posconflicto es la oportunidad para grandes reformas y para solucionar las grandes problemáticas que han llevado a los colombianos a la guerra.

 

Por tanto, llamó la atención en que se debe tener una nueva Constitución, pero no una para después de los acuerdos de paz de La Habana, sino, por ejemplo, para la celebración de los 200 años de la Batalla de Boyacá, en el 2019. De acuerdo con lo anterior, y teniendo en cuenta los cambios que se han presentado en el país, propuso cuatros reformas a consideración en materia electoral, judicial, territorial y económica.

 

Exconstituyentes

 

Desde una perspectiva crítica, la dirigente de la Unión Patriótica y exconstituyente, Aída Avella, señaló con ahínco que era la primera vez que asistía a esta clase de conmoraciones debido a la constante persecución política de la cual fue víctima.  En este sentido, hizo referencias a varias situaciones y normas que se presentan como injustas para la sociedad, pues, en su concepto, trasgreden derechos fundamentales establecidos en el ordenamiento jurídico superior.

 

Al respecto, cuestionó algunos apartes del nuevo Código de Policía en cuanto a la facultad de la Policía Nacional, en algunos casos, de ingresar a un domicilio sin autorización judicial previa; además, enfatizó en la necesidad que desde las instituciones se ataque con vehemencia la corrupción y en el papel de los jóvenes para cambiar el rumbo de la historia.

 

En este mismo segmento se pronunciaron los exconstituyentes María Teresa Garcés, Lorenzo Muelas, en representación de las comunidades indígenas, y Fernando Carrillo Flórez, este último recordó una anécdota con Gabriel García Márquez, pues el Nobel había redactado originalmente un artículo para la Constitución de 1991 que decía: “la paz es una condición necesaria de todos los derechos”, pero lastimosamente no fue incluido en el texto final.

 

Magistrados actuales de la Corte Constitucional

 

Por otra parte, la presidenta de la Corte Constitucional, María Victoria Calle, agradeció a los miembros de la constituyente por la redacción general de la Carta Política, así como a las instituciones y las corporaciones que han ayudado a su desarrollo.

 

En la misma línea, destacó la importancia y el papel de aquellas mujeres que han participado en política y en la carrera judicial del país, que es una clara muestra de una sociedad participativa, pluralista e incluyente. Hizo la anotación de no poder opinar sobre otros temas de la Carta Política por su condición de alta dignataria.

 

El vicepresidente de la alta corporación, Luis Guillermo Guerrero, quien participó en la Asamblea Nacional, subrayó que la Constitución fue un llamado de paz que aún está vigente y que “por sí misma no es la solución a problemáticas como la pobreza y la desigualdad, pero sí es el camino para mejorar estos aspectos, y la única muestra de consenso colectivo”.

 

Sostuvo que corresponde a la Corte Constitucional resolver muchas veces cuestiones en contra de otras instituciones, las cuales a veces son impopulares, complejas y difíciles pero que al final todas estas están dotadas de la fuerza que le da el derecho.

 

Expresidentes de la Corte Constitucional

 

Durante los comentarios de los expresidentes de la Corte Constitucional, el exmagistrado Herrera Vergara destacó que la Constitución de 1991 es una muestra de consenso y resultado de un debate democrático de todos los actores que componen a la sociedad colombiana.

 

A su vez, resaltó que uno de los mayores logros de la C. P. fue la creación de los mecanismos de participación ciudadana, puesto que a través de ellos se dotó de derechos a la población para reclamar, ejercer y defender los mismos. Así, mencionó que pese a que la mayoría preceptos constitucionales y artículos aún no han sido desarrollados por parte del Congreso de la República, están sujetos a los cambios y nuevas visiones de interpretación.

 

Es de mencionar que el magistrado Alfredo Beltrán Sierra, presidente de la segunda Corte, hizo alusión a que si bien existe una Constitución moderna en el país,  hay algunos temas que no se han desarrollado de la manera más adecuada. De hecho, señaló que la educación, la salud y el trabajo son derechos que aún falta por fortalecer, así como el incentivo y uso de los mecanismos de participación ciudadana.

 

El presidente de la tercera corte, el exmagistrado Nilson Pinilla Pinilla manifestó que, en relación con el proceso de paz, este debe construirse a partir del orden justo, pero que debe trabajarse para ello, pues no se tiene dicho orden, y con referencia a la Constitución señaló que ha "sido violada constantemente”.

 

De otra parte, expresó algunas críticas, dentro de las cuales dijo que el Congreso es una institución que no actúa sino que, por el contrario, se le "patrocina". Adicional a ello, dijo que existe poca protección al campesino en Colombia, debido a que el artículo 64 de la C. P. pareciera que no se leyera o se tomara en cuenta.  Por último, manifestó que debe haber un respeto por la Rama Judicial y que no es coherente crear un tribunal para la paz para absolver a los criminales y no para juzgarlos.

 

El momento más polémico de la celebración se dio cuando Pinilla les pidió a los magistrados de la Corte Constitucional hacerse respetar y que tuvieran en cuenta el legado de las anteriores cortes para exigirle la renuncia al magistrado Jorge Ignacio Pretelt.

 

Finalmente, la Corte Constitucional presentó un balance general del proceso de control abstracto de constitucionalidad y del amparo de derechos fundamentales en los 25 años de la Constitución. Concluyeron el evento la secretaria general de la corporación, Martha Victoria Sáchica y los magistrados auxiliares con más de 20 años de vinculación en el alto tribunal, Martha Cecilia Paz y Aquiles Ignacio Arrieta.

 

Documento disponible para suscriptores de LEGISmóvilSolicite un demo.