Natalia Ospina Díaz

Abogada Especialista en Derecho Informático y Nuevas Tecnologías

www.abogadotic.co, @NODAbogada

 

El pasado 20 de septiembre, el Centro de Innovación Pública Digital presentó el Sistema de Información Interinstitucional de Justicia Transicional (SIIJT). Podemos decir, con toda certeza, que en materia de innovación pública el SIIJT es un caso de éxito.

 

El SIIJT es un proyecto que inició con la Ley 975 del 2005 y posteriormente fue reglamentado mediante el Decreto 3011 del 2013, actualmente integrado a la reglamentación única del Sector Justicia.

 

El SIIJT es administrado por el Ministerio de Justicia (Minjusticia) y tiene como objetivo “registrar, monitorear, verificar y analizar la información que servirá para hacer seguimiento, evaluar y definir la política de justicia transicional”, permite el intercambio y manejo de información en línea y tiempo real entre las entidades que implementan la política pública en este sector.

 

En materia de implementación de sistemas de información de carácter público, el componente que marcó la diferencia en este caso fue el hecho de que la normatividad dio origen a la plataforma tecnológica; esto dio un impulso al proyecto que evitó enfrentar los problemas de ajuste normativo que se presentan en el área de tecnología de las entidades públicas cuando se desarrollan planes sin el respaldo reglamentario previo y adecuado. En efecto, detrás de cada proyecto tecnológico del sector público debe haber una estructura jurídica que lo fundamente y respalde.

 

En este caso particular, los componentes estratégicos de la normatividad reglamentaria fueron sencillos pero decisivos al determinar el éxito de la plataforma: se trató de la obligación de cada entidad de compartir su información, responder por el acopio y calidad de los datos y, lo más importante, la obligación de disponer dentro del presupuesto de cada vigencia de los recursos humanos y técnicos para mantener el sistema actualizado, lo que, finalmente, le dio trazabilidad y  sostenibilidad sin sujeción a los vaivenes de la política y sin imponer la carga total al Minjusticia, lo que, además, protege el sistema de los actuales recortes presupuestales.

 

Desde el marco de referencia de arquitectura empresarial del Estado, el componente de la interoperabilidad se demostró con la participación actual de nueve entidades interconectadas. La complejidad material de la conformación y suscripción de los convenios interadministrativos para hacer esto real, es un reto que se ha venido superando por el Minjusticia, pero que, debemos decir, representa un logro sin antecedentes en el sector estatal, frente a otros sistemas informáticos con creación temporal anterior como el RUNT, que aún sufren dificultades en esta gestión.

 

La plataforma tecnológica y los datos dispuestos al público a través de la página web, además de cumplir con los principios de acceso a la información pública establecidos en la Ley 1712 del 2014, representan un avance notable en materia de política de datos abiertos. La importancia de este avance radica en que la implementación de gobiernos abiertos incentiva la innovación y, a su vez, la productividad, brindando datos confiables a los ciudadanos, quienes con herramientas de TI como la analítica de datos e inteligencia de negocios generan valor público, poniendo la tecnología al servicio del sector.

 

Por último, el SIIJT es una herramienta tecnológica que serviría a la innovación en el posconflicto pero que, además, operaría al servicio de los objetivos principales del Marco Jurídico para la Paz, pudiendo ser de gran ayuda en el desarrollo del punto quinto del Acuerdo Final, referido a las víctimas del conflicto, en el que los componentes y mecanismos del Sistema Integral de Verdad, Justica, Reparación y No Repetición se verían claramente robustecidos en su operación, pues se trata básicamente de la tecnología como herramienta trasversal puesta al servicio de la paz.