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Benjamín Ardila Duarte

 

- En 1951, el constitucionalista liberal Álvaro Copete Lizarralde, de 29 años, fue nombrado Procurador General de la Nación por el doctor Amaya Ramírez. Todo el mundo creía que iba a consultar a su partido, pero solo consultó a su padre, el exprocurador Hernán Copete, para aceptar o no el cargo. Su padre le contestó afirmativamente y el notable profesor de la Universidad Nacional fue titular del cargo durante dos años.

 

- El presidente Miguel Antonio Caro, no obstante su admiración a España, en la oda A la estatua de Bolívar, dijo: “Tu diestra de los Incas vengadora”. El escritor andaluz Alarcón protestó, pero Menéndez Pelayo y Núñez de Arce no hallaron razón y, muy por el contrario, elogiaron el canto a la estatua fundida por Tenerani, donada por Joaquín París y adorno de la Plaza Mayor de Bogotá. El maestro Valencia dijo que la oda durará más siglos que la estatua.

 

- Hace unos lustros, en México, los economistas hicieron una declaración donde pregonan que “La teoría del desarrollo formulada en los países industriales de occidente no explica satisfactoriamente los problemas del desarrollo latinoamericano, ni puede, en consecuencia, servir de base a una política capaz de atacar con éxito esos problemas”. El colombiano José Consuegra fundó en Barranquilla una revista para luchar por el modelo propio, como lo hizo Prébisch en la Cepal.

 

- Los políticos letrados son una necesidad de las naciones. Francia habla de la República de los institutores. Pompidou, Herriot, Guy Mollet y Raymond Barre fueron profesores y jefes de Estado y de Gobierno. Lo mismo Luigi Einaudi, en Italia. El presidente norteamericano Woodrow Wilson escribió 15 tomos de Derecho Público y de Ciencia Política, y Churchill redactó la Historia de los pueblos de habla inglesa y ganó el Premio Nobel de Literatura.