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Jorge Alejandro García Pérez

Abogado Moncada Abogados

j.garcia@moncadaabogados.com.co

 

La Ley de Moore es una famosa predicción, actualmente vigente, que muestra la progresión con que aumenta la velocidad y complejidad de los aparatos electrónicos, duplicándose cada dos años. Esta observación, aunque aplicable a los transistores, también puede ser usada como una analogía al crecimiento exponencial de la cantidad de avances relevantes en distintos campos, siendo el Derecho uno de ellos, particularmente con la aparición continua de situaciones jurídicas novedosas que requieren regulaciones específicas.

 

Una de esas situaciones tiene que ver con el llamado “impuesto a los vínculos” (“link tax”), “tasa google” (“Google tax”), o “canon AEDE”. En este, los periodistas han iniciado una cruzada para retomar el terreno cedido por sus publicaciones físicas a favor de aquellas en línea; en particular, frente a los servicios de agregación de noticias (“feeds”) como Google News, que, según estos, se lucran con el trabajo periodístico realizado sin que los creadores del contenido reciban una contraprestación.

 

En esencia es la búsqueda de una remuneración a los creadores de contenido periodístico por el derecho de uso de sus noticias cuando son enlazadas desde un portal diferente al del creador (de ahí link tax) o por el uso de fragmentos de estas, para atraer usuarios a los feeds.

 

Algunos periodistas consideran que los derechos derivados de la creación de material noticioso están siendo vulnerados por los feeds y los motores de búsqueda, cuando las noticias creadas por ellos son indexadas y puestas a disposición del público a través de sus servicios. Para ellos, debe existir una retribución al periodista por su trabajo, máxime cuando se tiene en cuenta que la mayoría de los ingresos por publicidad generados por esas noticias los recibe el feed, no quien publica o crea el contenido.

 

Lo anterior, sumado a un posible “duopolio” de Google y Facebook, quienes determinan la difusión y posición de las noticias en los feeds más comunes “sin contratar un solo reportero”, tal como lo ha sostenido la industria de periódicos de Norteamérica.

 

Iniciativa europea

 

Esta situación se convirtió en lo que hoy es parte de la propuesta de modernización de las normas de derechos de autor de la Unión Europea (iniciativa 2016-0280), aún en discusión por el Parlamento Europeo.

 

Previo a la presentación de la mencionada iniciativa, un intento de implementación del link tax fue puesto en marcha en la normativa alemana y española. Los datos de la implementación en estos países muestran una fuerte disminución en la cantidad de lectores de noticias en línea. Al parecer, se debió a que sus noticias no aparecían dentro de los índices de los feeds, que siguieron siendo usados por los lectores.

 

Esta situación, calificada como “desastrosa” por algunos medios, obligó al otorgamiento unilateral de algo parecido a una “licencia de uso” del contenido para mantener el servicio funcional en Alemania, aunque cerrándolo en España.

 

Hay quienes consideran que este tipo de protección es excesiva en los derechos de autor, pues podría ser aplicada a gran parte del contenido web indexado en motores de búsqueda, limitando varios de los principios fundamentales de internet: la neutralidad y libertad de la red.

 

Normativa local

 

La regulación nacional sobre la protección de los derechos de autor derivados o conexos escasea, y la cobertura en prensa del asunto ha sido tímida. En Colombia, se aplica, principalmente, la Decisión 351 de 1993 de la Comunidad Andina de Naciones, apoyada en el artículo 166, literal c) de la Ley 23 de 1982 y con algunas menciones específicas en la Ley 1520 del 2012.

 

La imposibilidad de la norma de actualizarse lo suficientemente rápido, en casos como el del link tax, es evidente. Aplicar una norma con casi un cuarto de siglo a las tecnologías y metodologías de difusión actuales sería impensable.

 

La Decisión 351, en nuestro concepto, permite una interpretación a favor de los link tax, autorizando al creador a restringir o, incluso, a prohibir la manera en que las obras son difundidas.

 

Debido a la Ley de Moore, el crecimiento exponencial de la cantidad de información disponible al público, se está moldeando lo que será una versión 2.0 del copyright, donde encontraremos nuevas protecciones y la desaparición de otras. El surgimiento de economías colaborativas, la economía naranja y demás fenómenos derivados de una nueva sociedad de la información hacen que sea aún más relevante la discusión sobre el equilibrio entre ganancias, libertad y neutralidad de la red en las normas que surjan.

Finalmente, iniciativas como la del link tax son solo el principio de situaciones específicas que surgirán conforme avanza la tecnología, duplicándose cada dos años, y que requieren regularse con herramientas legales flexibles y que cumplan con la predicción de la Ley de Moore para mantenerse actualizadas. De lo contrario, la norma y la realidad jamás estarán en la misma sintonía.