Daniel Santiago Acevedo Sánchez

Legal Project Manager en Gómez-Pinzón Zuleta.

Co-founder Legal Hackers Capítulo Colombia.

@danielacevedos; @danielsantiagoacevedo

 

Retomando lo escrito en días pasados acerca del concepto de blockchain, y habiendo entendido cómo funciona esta tecnología, veamos ahora algunas de las aplicaciones más tangibles que se pueden hacer de ella en beneficio de una regulación más ágil, transparente y efectiva:

 

1. Sistemas de votación online

 

Uno de los más graves problemas de nuestras democracias modernas es la fiabilidad de los resultados electorales una vez se han desarrollado votaciones a cualquier nivel. Quizás el más reciente y sonado escándalo al respecto es el debate acerca de la legitimidad en las últimas votaciones presidenciales en EE UU.

 

Haciendo uso de blockchain sería posible establecer un sistema en el cual cualquier ciudadano se pueda conectar desde un dispositivo electrónico, acceder a su usuario encriptado en la red y registrar su voto de forma segura y sin posibilidad de alegar alteraciones (dadas las propiedades de la cadena de bloques). Esto eliminaría cualquier intento de fraude electoral (y, por tanto, cualquier argumento al respecto), a la vez que optimizaría los tiempos requeridos para un conteo de votos.

 

2. Registro digital de instrumentos públicos

 

A propósito del proceso de paz con las FARC que está próximo a entrar en su fase más sensible (la reinserción de los desmovilizados a la vida civil), uno de los temas que más ha preocupado a críticos y defensores es la titularización de tierras que antes estaban a manos de grupos armados al margen de la ley. Quizás esta preocupación deriva de la fragilidad de nuestros actuales sistemas de registro de propiedad raíz que, como lamentablemente es conocido, es tan susceptible a alteraciones.

 

Una de las formas de combatir tal fragilidad sería por medio de la implementación de blockchain como mecanismo de almacenamiento y custodia de los registros públicos de propiedad en una zona geográfica determinada. De esta forma, sería imposible realizar alteraciones, por ejemplo, asignar de forma no legítima un titular del derecho real de dominio sobre una propiedad en particular, pues la única forma que tendría de realizar tal alteración es cambiar la información del registro público que reposaría en todos los computadores de una ciudad. Algunos ejemplos de este tipo de implementaciones ya se han desarrollado por empresas como Ubitquity o, incluso, el Estado soberano de Georgia.

 

3. Identidad digital

 

Del mismo modo que se puede mejorar el registro de instrumentos públicos con la implementación de blockchain, se puede mejorar también el registro civil mediante el uso de un sistema que pueda almacenar la identidad de todos los ciudadanos en un país. ¿Y si, además, conectamos el sistema de un conjunto de países? Esto implicaría probablemente la eliminación de la necesidad de expedición de pasaportes, y si no ocurre su eliminación total, por lo menos un replanteamiento total del concepto.

 

O tan solo imaginemos la cantidad de trámites que impliquen exhibir algún documento de identificación (por ejemplo, la famosa copia de la cédula ampliada al 150 %) y que se podrían agilizar enormemente, toda vez que mi identidad digital estaría almacenada en una red que garantiza que todos los datos allí depositados no pueden ser alterados. Es decir, un sistema que garantiza que yo sí soy yo y que no tenga entonces necesidad de estar probando mi identidad constantemente.

 

4. Sistema de Seguridad Social en Salud y Pensiones

 

Siguiendo la misma línea de pensamiento del punto anterior, se podría almacenar toda la historia relacionada con el sistema de seguridad social de un ciudadano, por ejemplo, el almacenamiento de la historia clínica de un paciente y que solo algunas personas a las cuales se les ha compartido previamente el código de acceso tengan visibilidad de todo o una parte de la información. Esto ayudaría enormemente a la agilización de los trámites relacionados con administración de la salud en un sistema de seguridad social como el colombiano, en donde cada autorización retrasa enormemente el acceso a servicios médicos.

 

De igual manera, se podría almacenar en dicha red inalterable la historia laboral de un trabajador y si la combinamos con una tecnología como smart contracts, podríamos automatizar el otorgamiento de beneficios en seguridad social sin pasar por el largo trámite de aprobación de una pensión.

 

5. Propiedad intelectual y derechos de autor

 

Este es uno de los usos más interesantes que he tenido la oportunidad de estudiar pues representa perfectamente el propósito filosófico que ayudó a que se creara blockchain: regresarle al usuario el poder de decisión sobre la información que crea y comparte en el mundo digital.

 

En octubre del 2015, la cantante Imogen Heap decidió tomar una canción de su autoría, pero en lugar de compartirla (o mejor, distribuirla) a través de iTunes, Spotify o algún otro intermediario de la industria de la música, lo que hizo ella fue subir este álbum a blockchain de tal forma que, por medio del establecimiento de ciertas reglas, cuando una persona, digamos una empresa que quiere una de las canciones de ella como background en una serie, desea acceder al contenido publicado por la artista, el sistema le requiere el pago de un costo específico al usuario, este pago se guarda en el sistema (normalmente usando una moneda digital como bitcóin) y posteriormente se transfiere directamente a la artista. Esto elimina los numerosos intermediarios que normalmente existen en las operaciones de distribución de contenidos de este tipo, dando mayor relevancia (y participación en las ganancias) directamente al artista que creo una obra musical.

 

Aunque estoy lejos de comprender con detalle el funcionamiento de la industria de la música en Colombia, mi buen amigo Juan Carlos Agudelo, DJ y abogado experto en propiedad intelectual, me ha comentado en repetidas oportunidades los problemas a los que se enfrentan continuamente los artistas musicales y cómo estos problemas surgen mayoritariamente por organizaciones que centralizan la administración de los derechos de los artistas, como Sayco y Acinpro.

 

Estos son solo algunos ejemplos de cómo podemos beneficiarnos en pro de una regulación más justa y, por tanto, una sociedad mejor, haciendo uso de blockchain. Para finalizar, la moraleja acá es la siguiente: nosotros como abogados, y el Derecho en general, no debe pensar que la tecnología es simplemente algo que existe para ser regulado. Nosotros también nos podemos beneficiar de las tendencias tecnológicas más recientes, con el propósito de mejorar nuestro ejercicio profesional, y más importante aún, hacer del Derecho una herramienta de desarrollo digital, no un obstáculo al mismo.

 

* Lo aquí expresado es una posición personal y solo compromete al autor.